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lunes, 23 de febrero de 2009

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John Cage - Solo for 'Cello (2007)

1. Solo for 'Cello
2. 59 1/2 Seconds
3. Atlas Eclipticalis
4. Variations I
5. Etudes Boreales I
6. Etudes Boreales II
7. Etudes Boreales III
8. Etudes Boreales IV

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viernes, 16 de mayo de 2008

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John Cage - Sonatas and Interludes for Prepared Piano (Boris Berman, 1999)

REFLEXIONES EN TORNO A LA INTERPRETACIÓN DE LAS SONATAS E INTERLUDIOS PARA PIANO PREPARADO DE JOHN CAGE

Texto de Katherine Suescún Valencia

En buena medida la obra de John Cage es producto de su desarrollo del concepto de indeterminancia. En música dicho concepto tiene como propósito fundamental desligar al compositor y a la composición de la idea de intencionalidad. La escritura de las Sonatas e Interludios de 1948 se dio como resultado del interés de Cage por introducir procedimientos casuales en el proceso compositivo. Igualmente, Cage manifestó un interés por la búsqueda de nuevos materiales sonoros, en especial, de aquellos que produjeran sonidos no convencionales, así como por una marcada preferencia por los instrumentos de percusión.
La preparación del piano consiste en la introducción de objetos entre las cuerdas para modificar esencialmente el sonido del instrumento. En las Sonatas e Interludios, Cage proporciona indicaciones al intérprete para preparar 45 de las teclas del piano. Los objetos empleados son principalmente tornillos, tuercas, plastilina, y plástico. Las demás teclas conservan el sonido natural del piano.
Esta particular preparación del piano proporciona una gama muy amplia de timbres, algunos de estos poseen cierta familiaridad con sonidos conocidos, pese a ser de diferente origen. Ciertos sonidos se asemejan a los de un conjunto de percusión, otros a los de objetos metálicos y algunos recuerdan más la sonoridad de los instrumentos de la orquesta de Gamelán. Ante el claro interés que demuestra Cage por estas sonoridades, se puede decir que es un ejemplo temprano de la influencia que recibió de la música de origen oriental.

Método Compositivo

Cage desarrolló un método para escribir música entre 1930 y 1950, el cual utiliza en las Sonatas e Interludios. Por medio de este método la forma musical es tratada como un recipiente vacío, estableciendo para cada composición una serie de unidades de tiempo proporcionales, medidas por cálculos numéricos precisos. Una vez que ha determinado esta estructura de valores abstractos, puede insertar en el recipiente cualquier sonido, haciéndolo descansar sobre las relaciones proporcionales preescritas, lo cual le proporciona gran cantidad de tempos y de ritmos.
Cage escogía sus materiales con mucho cuidado -construidos de una única forma- y calculaba la estructura con enorme precisión. La relación entre ambos, material y estructura, era esencialmente arbitraria, esto es: cualquier material podía formar parte de cualquier estructura. En esta arbitrariedad encontramos el elemento de indeterminancia que se presenta en contraste a la rigurosidad empleada en la selección del material y el diseño de la estructura.
Refiriéndose a cómo compuso las Sonatas e Interludios una vez que había determinado la estructura temporal, Cage señaló lo siguiente: "El método tuvo mucho de improvisación...Los materiales , las preparaciones que realiza el piano fueron elegidas de igual forma que uno elige las conchas que coge mientras camina por la playa" . Este es un factor muy importante para el intérprete, pues a pesar de que el compositor especifica qué material se debe usar y en qué parte de las cuerdas se introduce, el resultado sonoro de la preparación del piano es variable y es determinado, en cierta medida, a voluntad del intérprete.
Las 16 sonatas que conforman la obra están escritas en la forma tradicional de two-reprise (dos repeticiones), muestra de ello son las barras de repetición de cada parte, y los interludios se presentan de manera intercalada. La utilización de una forma convencional proporciona consistencia formal a la obra y contrasta con la aleatoriedad de los sonidos empleados.

El silencio y la nada

En muchos casos la música de Cage se reduce casi al silencio, estando cada nota lo suficientemente distanciada una de otra en tiempo, registro y timbre, como para que se oigan como hechos musicales aislados. Al no existir conexiones normales lineales o armónicas entre los sonidos, el tono absoluto es de una importancia secundaria. Posee mayor importancia la atmósfera extremadamente delicada que surge de la colocación deliberada, aunque aparentemente casual, de los sonidos individuales opuestos contra un fondo neutral de silencio (produciendo un juego espontáneo de colores) y de la intersección de los distintos planos de textura. Una de las cosas en que el intérprete debe estar sumamente concentrado, es la búsqueda del color. El silencio es la fuente de donde emerge el sonido, el factor que aísla un sonido de otro y que permite la sorpresa, el silencio debe ser la nada.
El concepto de la nada para Cage, no es la Nada, ni el Vacío o el Silencio como oposición a una presencia dotada de sentido: es la no obstrucción que permite que algo surja, un algo que tampoco es Ser porque no se da el proceso de constitución del sentido: es un Ser no-representacional. Es la nada la que permite que las cosas sean como centros y por tanto como unidades, y es también la causa y el efecto de la desarticulación del pensamiento dualista. Ello hace al hombre a su vez, una especie de centro vacío dispuesto a la aceptación. Esa nada constituye al hombre, diluye el yo y permite que emerja el sí mismo. Así, el azar es una huida desde ese yo que creía ser el único centro. Es un movimiento que nos sitúa en ningún lugar y nos invita a discurrir, siempre a un discurrir sobre nada. La entrada del azar inhabilita la alternativa entre opuestos y las exclusiones, a la vez que subraya que el silencio no existe y que es el mejor método para escapar al dualismo.
Cage afirma que todo sonido es un eco de la nada, produciéndose así una lógica de identidad de los contrarios. Esta es posible porque Cage utiliza los términos sonido-silencio en el sentido nominalista, excluyéndolos de su función representativa, muestra de ello es su definición de material.
Al no poder deducir la continuación del discurso musical con base en los eventos precedentes de la obra, tan solo se espera lo que es, lo que viene, el cambio incesante. El silencio se convierte en un factor completamente expresivo y de infinito valor para el intérprete.

El sonido

Cualquier sonido puede ocurrir en cualquier combinación con otro sonido y en cualquier continuidad, por ello cada sonido es relevante, tiene su vida propia y no está subordinado a otro. El intérprete no debe nunca descuidarse, debe estar alerta en la producción de cada sonido.
Cage vio la composición musical como un objeto autónomo, bastante independiente de los deseos y sentimientos del compositor. Así, creo que el intérprete debe guardar cierto margen, no involucrarse, debe respetar el texto, estar presente en ese momento, en ese ahora, jugando con el sonido.

Búsqueda de la interpretación

¿Y por qué escribir música? ¿Por qué tocar música? Cage responde: no se debe proceder con propósitos sino con sonidos. El crear es una afirmación de vida, no un intento de llevar orden al caos para sugerir perfeccionamientos en la creación, sino simplemente una forma de despertarse a la vida que nosotros estamos viviendo. Pienso que este concepto no lo puede perder de vista el intérprete. Dar vida a la obra, incesante, irrepetible, este debe ser su principal objetivo, su camino y su búsqueda.

El intérprete y el oyente

"Cada interpretación de cada pieza es única, tan interesante a su compositor como a los oyentes" . La música contemporánea no es la música del futuro ni la música del pasado sino simplemente música presente con nosotros: este momento ahora, este ahora momento. Ese momento está cambiando siempre, así ninguna ejecución será igual a otra, por ende, el uso de grabaciones no es muy útil en arrojar luz sobre cómo se debe interpretar la música de John Cage. Debe haber una búsqueda propia, un enfrentamiento personal con la partitura y con el sonido.
El todo de la obra se alcanza segundo a segundo; un sonido, un silencio después del otro. En cuanto al uso del factor de repetición, éste fue absolutamente intencional en la escritura de la obra, pues el interés formal de Cage era hacer parecer inevitable el avance desde el final de cada sección al comienzo de la siguiente.
Creo que el oyente debe recibir la obra como si le perteneciera y no como una situación artificial. Esta aparece predeterminada por el designio al que uno se atiene. Cage lo afirma cuando dice: "lo que deseamos es la experiencia de lo que es...Lo que es no depende de nosotros sino que nosotros dependemos de eso. Y debemos acercarnos allí...esa es la función del arte actual: protegernos de todas esas reducciones lógicas que estamos tentados de aplicar a cada instante al fluir los acontecimientos. Debemos acercarnos al proceso que es el mundo".
Émile M. Cioran lo confirma: La música sólo existe mientras dura la audición, como dios mientras dura el éxtasis. El arte supremo y el ser supremo poseen en común el hecho de depender totalmente de nosotros . La determinación e intencionalidad del intérprete debe ser la de respetar el texto musical. Por ejemplo, el uso del pedal sostenuto y una corda es anotado muy cuidadosamente y no se deja al azar. La alteración del timbre y la frecuencia que se produce en los sonidos del piano preparado al usar estos pedales es significativa . Las modificaciones del sonido producidas por estos cambios son de gran importancia para una buena interpretación, pues representan información especifica dada por el compositor acerca de la obra. Si bien el grado de variación -en términos auditivos- no está indicado, es el acto de presentar un sonido diferente el que posee importancia en este caso.
El intérprete debe tener muy claro que en las Sonatas e interludios, Cage todavía no había extendido el uso de la indeterminancia a la interpretación (no sucede hasta la obra Williams Mix), por tanto, las indicaciones específicas de la partitura son la primera fuente que el intérprete debe tener en cuenta para hacer un buen trabajo. Además, debe saber leer y su aporte se planteará en la concepción de la obra como un todo, así como su intervención, en la producción del sonido como un medio para que la obra cobre vida.
Pero queda un margen muy amplio sin develarse, y un camino muy largo que le corresponde recorrer al intérprete en su trabajo diario. También considero que el intérprete no debe olvidar que cada ejecución de la obra es una re-creación y que el oyente tiene la tarea laboriosa de vivir y aceptar la experiencia de lo que es a cada instante en el sonido y en el silencio.


1. Sonata I
2. Sonata II
3. Sonata III
4. Sonata IV
5. First Interlude
6. Sonata V
7. Sonata VI
8. Sonata VII
9. Sonata VIII
10. Second Interlude
11. Third Interlude
12. Sonata IX
13. Sonata X
14. Sonata XI
15. Sonata XII
16. Fourth Interlude
17. Sonata XIII
18. Sonatas XIV and XV, "Gemini" (After the work by Richard Lippold): Sonata XIV And XV Gemini (After Richard Lippold)
19. Sonata XVI

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martes, 6 de mayo de 2008

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John Cage - Imaginary Landscapes (Maelstrom Percussion Ensemble, 1996)


1. Imaginary Landscape No. 1 (1939)

For two variable-speed phono turntables, frequency recordings, muted piano, and cymbal; to be performed as a recording or broadcast.

2. Imaginary Landscape No. 2 (March No. 1) (1942)

For percussion quintet.

3. Imaginary Landscape No. 3 (1942)

For percussion sextet.

4. Imaginary Landscape No. 4 (March No. 2) (1951)

For 12 radios.

5. Imaginary Landscape No. 5 (1952)

For any 42 recordings; to be realized as a magnetic tape. Realization by Peter Pfister using 42 hatART recordings by Anthony Braxton.

6. But What About the Noise of Crumpling Paper Which He Used to Do In Order to Paint the Series of "Papiers Froisses" or Tearing Up Paper to Make "Papiers Dechires"? Arp Was Stimulated By Water (Sea, Lake, and Flowing Waters Like Rivers), Forests (1985)

For percussion ensemble. Realization by Jan Williams.

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martes, 12 de febrero de 2008

1

John Cage - The Seasons (2000)


John Cage es una de las figuras más importantes del arte contemporáneo, no solo por sus innovaciones en el campo de la música sino como pensador, escritor y filósofo. Nacido en los Estados Unidos de Norteamérica el 5 de Septiembre de 1912, hijo de un Inventor, hace sus estudios de preparatoria en Los Angeles, y atiende después dos años a la Universidad de Pomona en Claremont. En 1930 hace un viaje por Europa en el que se dedica a estudiar Arte, Música y Arquitectura, y a su regreso a los Estados Unidos se dedica a escribir poesía, a pintar, y a estudiar composición con Richard Buhling. En 1933 va a Nueva York por un año para estudiar con el compositor Adolph Weiss, y atiende a clases de música folklórica y contemporánea con Henry Cowell en la "New school for social research". Al regresar a California en 1934, estudiará contrapunto con Arnold Shoenberg. Sin embargo, la dirección que va a tomar Cage en la música va a ser diametralmente opuesta de la de su maestro Europeo.
La faceta mas particular que va a convertir a John Cage en uno de los grandes innovadores musicales de este siglo y que lo va a apartar de la tradición Europea, es la búsqueda de la "obra abierta". Para Cage la obra de arte se tiene que abrir a la vida, y esto trae como consecuencia la creación de obras en las que el artista se hace a un lado y deja que los acontecimientos que existen en ellas tengan lugar simultáneamente, sin que interfieran unos con otros. Para lograr esto él compone su música usando técnicas de azar que determinan cada nota, cada ritmo y cada silencio de sus obras. De esta manera, ninguna opinión personal del artista altera a la obra, pues toda decisión es efectuada de manera aleatoria. Cage afirma que para componer de esta manera es necesario que el artista aniquile su ego, dando lugar de esta manera que las obras se vuelvan menos "expresivas" con el fin de que las emociones surjan no de ellas, sino de la gente que las escucha.
Cage no se conforma con expresar su idea de la "obra abierta" con sus composiciones, y a través de su vida va a escribir varios libros acerca de estas ideas. Además, va a ser uno de los iniciadores del "Happening" cuando en 1952 hace un evento en Black Mountain College dentro del cual se desarrollan una serie de actividades distintas que no tienen conexión alguna entre si (mientras una persona baila, otra persona toca el piano, otra recita subida en una escalera, etc). El fin que Cage perseguía al hacer este evento era involucrar al espectador con una forma de expresión que lo acercara a la vida a través de su filosofía de la "no intención" (es decir que lo que sucede esta abandonado al azar, y no se pretende comunicar algo determinado).
En una entrevista con Daniel Charles, Cage afirma:
"Lo que es importante es insertar al individuo en el flujo de todo lo que sucede. Para hacer esto, el muro del ego debe de ser demolido; gustos, memoria y emociones deben ser debilitados. Se puede tener una emoción, simplemente no debemos pensar que es tan importante. Tómala de una manera en que luego la puedas dejar caer. No la reelabores!".
De esta manera, Cage espera que el espectador haga a un lado a su ego , para volverse más perceptivo hacia todo lo que sucede a su alrededor. Probablemente uno de los fines mas importantes que él persigue con sus obras, es lograr que abramos nuestros oídos a todos los sonidos existentes.
"Hay que considerar no solo la música hermosa sino la música que tiene vida en si misma".
Para el entonces, es necesario romper con toda distinción entre vida y arte, ya que su misión como compositor es hacer que su auditorio se vuelva mas consciente del mundo en el que vive. Un ejemplo de esto es su obra 0'0'' (1962), que consiste en preparar y cortar vegetales, introducirlos a una licuadora, y luego beberse el jugo. Los sonidos de todas estas acciones son amplificados y reproducidos a través de bocinas distribuidas en un auditorio. Otro ejemplo es la obra "Cuatro minutos, treinta y tres segundos" ("4 : 33") para piano solo o cualquier instrumento solista o conjunto instrumental. Si fuésemos alguna vez a un concierto en el que se interpretara esta composición, veríamos a un músico o grupo de músicos salir a escena con reloj en mano y cronometrar cuatro minutos treinta y tres segundos sin tocar una sola nota de sus instrumentos. Si no conociéramos el sentido de esto, probablemente creeríamos que todo es una farsa, y abandonaríamos disgustados la sala. En realidad, esta es una muestra más del intento que hace Cage para que el oyente comience a reparar en los sonidos y ruidos que lo circundan.
En su libro "Silence" (1961), Cage escribe:
"Nuestra intención debe ser afirmar esta vida, no traer el orden fuera del caos, o sugerir mejoras en la manera de hacer una composición, sino simplemente despertarnos a la vida misma que estamos viviendo. Esto es muy placentero una vez que nuestra mente y nuestros deseos están fuera del camino, y dejan actuar a la vida libremente".
Parte de la razón de esta actitud tan abierta y perceptiva tiene que ver con una gran confianza que tiene Cage hacia la naturaleza, pues cree que solo bastaría con dejarla actuar para que el equilibrio perdido por la injerencia del hombre sobre ella fuera restablecido. Esta idea la expresa de la siguiente manera:
"La música nunca ha existido como una entidad separada excepto en la imaginación de los músicos profesionales. Siempre se ha abierto a la naturaleza, incluso cuando ha sido estructurada en la dirección opuesta. El problema consistía en que la gente ponía toda su atención en su construcción. Hoy día podemos diversificar nuestra atención, y la construcción ya no esconde la ecología". Debido a esta actitud, se ha dicho que la obra de Cage es una especie de "música ecológica". Es claro que éste compositor tiene una clara preocupación por un mundo enajenado en el que un gran número de seres humanos (sobre todo los que viven en la grandes urbes) están cada vez mas alienados y no son capaces de abrir sus sentidos y percibir el mundo en el que viven. Para lograr adoptar esta actitud es necesario el poder del olvido:
"....Si no tuviéramos este poder, estaríamos sumergidos y ahogados bajo aquellas avalanchas de objetos rigurosamente idénticos. No debe haber costumbre y habito en un mundo en proceso de devenir. La función del arte en el presente es preservarnos de todas las minimizaciones lógicas que estamos tentados en aplicar al flujo de eventos cotidianos. De acercarnos al proceso que es el mundo en que vivimos".
Podemos ver entonces que para Cage el mundo y la realidad no son un objeto sino un proceso. Esta idea tan importante la va a articular a partir del pensamiento del Budismo Zen, en el que sólo el presente es importante (en esta filosofía oriental, pasado presente y futuro existen en un mismo tiempo ya que la vida se encuentra en un constante devenir).
Profundizaré ahora sobre esta idea Cageiana acerca de la música vista como un "proceso".
Para Cage, en un "proceso musical" el compositor no debe intentar interferir con los sonidos:
"Ellos existen, y yo estoy interesado en que ellos están ahí, y no en la voluntad del compositor. En un proceso musical no existe un "entendimiento correcto" y consecuentemente no puede haber ningún malentendido con respecto a la comprensión de este proceso. Entonces, un objeto musical (es decir una obra musical) por si mismo es un mal entendido, y los sonidos no controlados por el compositor en cambio, no se preocupan si hacen sentido o si van en la dirección correcta. Ellos no necesitan esa dirección o no dirección para "ser" ellos mismos. Ellos simplemente "son", y eso es suficientemente bueno para ellos y para mi también".
De esta manera Cage justifica la utilización de métodos de azar que determinan absolutamente todas las notas, los silencios, los ritmos, y la instrumentación de sus obras.
La idea de la música como proceso va a tener su génesis en el rechazo del compositor en cuestión hacia la música tonal (La música tonal es la música que conocemos en occidente, con reglas muy específicas que nos limitan a la utilización de ciertos sonidos y escalas). Como Cage introduce el mundo del "ruido" en su música, se va a tener que mover en un espacio totalmente distinto, el mundo de la temporalidad. Cage se va a oponer entonces a la repetición y a la variación (dos de los recursos que más se han usado en la historia de la música para la composición musical) valiéndose del uso del azar, ya que con la utilización de éste van a existir eventos en el tiempo que no tienen ninguna conexión entre sí.
Por otro lado Cage va a ser uno de los primeros compositores que le van a dar una gran importancia al silencio en la música. El se da cuenta que lo que concibe como silencio en realidad no lo es, ya que durante los silencios musicales en un concierto continúan sucediendo eventos sonoros (la tos del publico, los ruidos en el exterior del auditorio, etc...). Entonces, sonido y silencio van a ser lo mismo. Cage va a eliminar la dualidad con la que estamos acostumbrados a percibir el mundo (sonido-silencio, bueno-malo, bello-feo, etc...). Así, él deja de prescindir de la estructura y se deshace de ella. El sonido deja de ser un obstáculo para el silencio, y el silencio deja de ser una red protectora contra el sonido. La eliminación de esta dualidad va a traer como consecuencia que cada cosa y sonido tengan su propio centro. Esta es la base con la cual Cage se justifica para no establecer conexión entre varios eventos sonoros, y esto va a permitir que una enorme cantidad de sonidos entren en un solo evento singular y complejo sin que exista ningún tipo de discriminación. Así, Cage opondrá al principio repetición-variación que ha sido la base esencial en la música, un nuevo principio en el que cada elemento, por pequeño que sea, es igual de importante que cualquier otro. En este nuevo campo, conceptos como "desarrollo de ideas" no tienen sentido, ya que cualquier tipo de juicio o fin, han sido destruidos por obra del azar.
Cage niega la existencia del silencio, pero nos habla de la existencia de una nada o vacío entre los sonidos que hace que no se obstruyan entre si. Esta nada debe concebirse fuera de la oposición ser - no ser.
"Tenemos una tendencia por olvidar el espacio que hay entre las cosas. Nos movemos a través de él para establecer nuestras relaciones y conexiones, creyendo que podemos pasar instantáneamente de un sonido al próximo, de un pensamiento al próximo. En realidad, nos caemos, y ni siquiera nos damos cuenta. Nosotros vivimos, pero vivir significa cruzar a través del mundo de las relaciones o representaciones. Sin embargo, nunca nos vemos en el acto de cruzar ese mundo, y nunca hacemos otra cosa que eso!".
Esto nos lleva hacia una concepción bastante profunda de lo que sería la nada en la música . "La poesía aparece tan pronto nos damos cuenta de que poseemos "la nada". Cage Adora el tipo de situaciones en que el arte va desapareciendo poco a poco y se va sumergiendo en la vida (esta concepción de "la nada" surge de la filosofía Zen). A pesar de la existencia de esta nada, Cage no niega que las cosas se interpenetren: "Se perfectamente que las cosas se interpenetran, pero pienso que lo hacen de manera mas rica y mas compleja cuando no establezco ninguna conexión. Esto es, cuando las cosas se encuentran y forman el numero uno. Pero al mismo tiempo, no se crea ninguna obstrucción entre una cosa y otra, ellas son ellas mismas, y como cada una es ella misma, existe una pluralidad en el numero uno".
La no-dualidad va a colocar a Cage en un lugar muy especial entre los compositores contemporáneos. La música siempre se basó en principios contrarios a este concepto, como lo es la oposición, el contraste, el drama tonal, etc. La dualidad es un concepto esencial en occidente, que nos lleva a la lucha de contrarios, a la discusión. Cage trata de salirse de la tangente para entrar a un terreno completamente nuevo, un campo en el que es necesario que cambiemos drásticamente nuestra propia manera de percibir el mundo.
Aceptar la total indeterminación en el mundo sonoro sin dar espacio a la creación de sonidos preconcebidos nos hace pensar si son necesarios la obra de arte y el artista. Esto nos lleva a la idea Duchampiana del anti-arte. Si estamos de acuerdo con Cage, ¿qué necesidad hay por "crear", si lo que sucede a nuestro alrededor es suficientemente bueno e interesante y tan solo necesitamos aprender a percibir la vida para establecer un equilibrio entre nuestra individualidad y el mundo en que vivimos?. Cage piensa que su función como compositor es abrirle los oídos a la gente, pero, ¿no basta con escribir un libro que explique estas ideas para lograr esto?.
El arte tuvo siempre una función social muy definida hasta que comenzó a convertirse en un medio de expresión individual. El artista solía ser el chaman de la sociedad, un sublimador que permitía que las tensiones sociales se canalizaran a través de la obra de arte. Tal vez Cage pudiera ser una especie de chaman en ésta sociedad moderna, pero lo interesante es que el se convierte en el anti-chamán, debido a su postura anarquista. Desde muy joven, Cage va a comulgar con el pensamiento de algunos pensadores anarquistas como Thoreau, a la par que con las filosofías de oriente. El anarquismo es tal vez una razón mas por la cual a Cage no le interesa transmitir un mensaje al espectador, a el le interesa convertir su obra en un gran espejo dentro del cual cada quien pueda observar y mirar cosas distintas. ¿Podemos pensar que de alguna manera esta postura está implicando que la comunicación entre el compositor y el auditor no existe?.
Cuando se le pregunta a Cage si se molestaría si algún músico interpreta alguna sus obras en publico de manera "incorrecta", el contesta que no, pues no es a él al que le están haciendo algo, sino a la obra misma. El cree que cada individuo tiene plena libertad de hacer lo que quiera siempre y cuando no interfiera con los demás, y de esto surge que Cage no desee imponerle su música a nadie. Si esto es cierto, ¿cuál es la necesidad de crear una obra de arte?. La inactividad productiva del artista plástico Marcel Duchamp en las últimas décadas de su vida, fue una consecuencia de sus ideas vanguardistas que lo llevaron a un punto en el que seguir trabajando como creador plástico se convertía en un absurdo, y era mejor guardar silencio para expresar su desacuerdo con respecto al "concepto de arte" existente. Cage también está en desacuerdo con este concepto Occidental de lo que es el arte pero no calla, y muy al contrario, va a ser un compositor muy prolífico. A través de su vida no va a dejar de buscar situaciones experimentales en las que nada es seleccionado con anticipación, en las que no existen obligaciones ni prohibiciones, en las que nada es predecible. Situaciones de Anarquía.
¿Hacia donde nos lleva esto?. Tal pareciera que Cage ha descubierto la libertad total del artista, pero a la vez, ¿no es esto un callejón sin salida en el que todo termina en la no-obra de arte y en el no-Cage?. ¿Es posible que esta inmensa libertad nos lleve al caos?, o mas bien ¿intenta llevarnos al restablecimiento del equilibrio entre el hombre y su entorno?.
El pensamiento de Cage parece muchas veces contradictorio y nos confunde, sin embargo, su pensamiento está abierto a la vida gracias a estas contradicciones. Por otro lado, cuando éste afirma que "la mejor música para escuchar es la que tenemos a nuestro alrededor" (es decir, todos los eventos sonoros que suceden en cualquier momento y en cualquier sitio), no puedo dejar de cuestionar cuál es entonces su necesidad por producir obras musicales. A fin de cuentas, Cage sigue siendo un occidental que no ha llegado al punto de dejar de inventar y dedicarse tan solo a percibir (como lo haría un verdadero seguidor del Zen). Sin embargo, el pensamiento de éste termina siendo una mezcla entre occidente y oriente, y esto nos da como resultado algo totalmente nuevo.
Cage va a ser un crítico del Modernismo ya que en éste movimiento se va a desarrollar en alto grado la objetivación de la obra de arte, y la completa autonomía de esta con respecto a su entorno. Allí la obra va a vivir en su propio espacio y en su propio tiempo, y esto va a traer como consecuencia una barrera entre esta y el espectador. Al abrir sus obras, Cage se opone a este concepto. La "no intención" va a colocar a cada una de ellas en un plano distinto. Cage se va a preocupar más por el espectador y por el interprete que por la obra misma.
Aceptando el hecho de que no podemos juzgar a Cage tan solo a partir del resultado de su música (pues a fin de cuentas esta va acompañada de profundas ideas que tenemos que tomar en cuenta para entenderla), me pregunto que va a suceder en el futuro con esta nueva estética (o ¿antiestética?). Que tanto tiene que ver a fin de cuentas la obra de Cage con lo que se ha considerado como "arte" a través de la historia? Tal pareciera que él se quiere evadir de la jerarquisación que existe en las sociedades de occidente para con los artistas y sus obras, colocándolos en un lugar alto como conocedores de "la verdad". Para Cage todo ser humano es un artista en potencia, y su propia idea del arte y del artista es distinta, pues está influenciado por oriente. En una entrevista con Richard Kostelanetz, Cage plantea que el arte no puede responder a las preguntas más importantes que se ha hecho el hombre, ya que estas se plantean en una zona de obscuridad en la que el arte no penetra (el arte estaría representado por una zona de luz, arriba de una montaña, en el hexagrama de la gracia en el libro chino del I CHING). Si recurrimos directamente a este hexagrama, podremos leer la siguiente nota de Richard Wilhelm:
"Este signo indica una belleza quieta: en lo interior claridad y en lo exterior quietud. Es la calma de la pura contemplación. Cuando calla la codicia, cuando se sosiega la voluntad, el mundo se manifiesta como representación, y en este sentido es bello y se sustrae a la lucha por la existencia. Es el mundo del arte. Sin embargo, la mera contemplación no basta para aquietar definitivamente la voluntad. Volverá a despertar, y todo lo bello no habrá sido entonces mas que un fugaz momento de exaltación".
Una vez más Cage intenta identificar vida con arte, y no se concentra en la zona de luz (que es el mundo del arte) sino que se sitúa en la obscuridad, prefiriendo adquirir un papel de oyente (o vidente). Para Cage el arte no debe constituir una manera para escapar de la vida ( Es decir, fugarse momentáneamente de la realidad a través de la vivencia de una obra de arte), sino un medio para vivenciarla. Aquí el arte ya no es un objetivar apartándose de la vida, sino una actitud hacia la vida mediante la cual debemos apaciguar nuestra voluntad y todas nuestras emociones para percibir la belleza.
Este apaciguamiento de la voluntad y esta no-intención de la que nos habla Cage nos van a meter en una paradoja sin fin, ya que para que haya "arte" debe haber voluntad por parte del artista, y si eliminamos esta voluntad de crear y tan solo contemplamos la belleza en la vida misma, la producción artística dejaría de tener sentido. Sin embargo, tal vez ésta faceta paradójica de su pensamiento y su obra sea lo mas positivo acerca de él, pues de éste modo no dejamos de pensar y de reflexionar acerca de ellos, cuestionándonos acerca de una serie de valores culturales cuya función actual es dudosa. A fin de cuentas, Cage nos formula una "nueva" proposición para relacionarnos con la música y con la vida misma, que definitivamente nos va a enriquecer volviéndonos más conscientes del complejo mundo sonoro en el que vivimos, para de esta forma devolvernos una actitud de concentración y atención hacia lo que sucede en nuestro entorno.

Manuel Rocha Iturbide

Publicado en la revista "La Pus Moderna", No 3. México DF 1991.

1. Seventy-Four, for orchestra, Version I

2-5. The Seasons, Ballet in One Act

6-8. Concerto for prepared piano & chamber orchestra

9. Seventy-Four, for orchestra, Version II

10-14. Suite for Toy Piano

15-19. Suite for Toy Piano (orch. by Lou Harrison)

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